Es el mantenimiento que más alarga la vida del motor bóxer y se hace con una galga y dos llaves. Te lo explicamos paso a paso.
El reglaje de válvulas es, junto con el cambio de aceite, el mantenimiento más importante del motor bóxer refrigerado por aire. Una válvula sin holgura no cierra bien, se recalienta y acaba quemándose. Hacerlo a tiempo cuesta una tarde y un par de juntas.
Lo que necesitas
- Un juego de galgas.
- Llave de 13 mm y destornillador plano.
- Dos juntas de tapa de balancines nuevas.
Antes de empezar
El motor tiene que estar completamente frío: lo mejor es hacerlo tras una noche parado. La holgura habitual en los motores tipo 1 es de 0,15 mm, tanto en admisión como en escape; comprueba el dato de tu motor en el manual de taller.
Los cilindros se numeran así: 1 y 2 en el lado derecho del coche (el 1 delante), 3 y 4 en el izquierdo (el 3 delante). «Delante» es hacia el morro del coche.
Paso a paso
- Retira las tapas de balancines soltando el fleje con un destornillador.
- Gira el motor con la polea hasta poner el cilindro 1 en punto muerto superior de compresión: la marca de la polea alineada y el dedo del distribuidor apuntando a la muesca del cuerpo.
- Mide la holgura de las dos válvulas del cilindro 1 entre el tornillo de reglaje y el vástago. La galga debe pasar rozando.
- Si no está bien, afloja la contratuerca, ajusta el tornillo y vuelve a apretar la contratuerca sujetando el tornillo. Mide otra vez.
- Gira la polea media vuelta en sentido contrario a las agujas del reloj y ajusta el cilindro 2. Otra media vuelta, el 3. Otra media, el 4.
- Limpia las tapas, monta juntas nuevas y coloca los flejes.
Cada cuánto
Lo habitual es revisarlo cada 5.000 km, coincidiendo con el cambio de aceite. Los motores con taqués hidráulicos, que llegaron al final de la producción, no llevan este reglaje.
Encontrarás juntas de tapa, tornillos de reglaje y balancines en la sección de motor del Escarabajo, y galgas y útiles en herramientas.